Falta de lubricación en la zona vaginal

Las posibles causas y soluciones para la sequedad vaginal.

Artículo redactado por
Ps. Sc. Noemi Escalada, Terapias Sexuales

La sequedad vaginal es la consecuencia de una disminución en la cantidad de fluidos producidos en la vagina.
 
Esta sequedad puede provocar malestar, como picores, irritación y sensación de quemazón en la zona genital, además de dolor en las relaciones sexuales.
 
Esta falta de lubricación puede estar motivada por causas orgánicas o por causas psíquicas.

Entre las causas orgánicas, la más habitual es la insuficiente cantidad de estrógenos. El volumen y la viscosidad de la lubricación varían a lo largo del ciclo menstrual, siguiendo la fluctuación de las hormonas, principalmente de los estrógenos, producidos básicamente durante la fase de maduración del óvulo, cuando éste aún no ha sido liberado del ovario. Por esta razón, durante la menstruación la capacidad de lubricación se reduce notablemente.

También durante el embarazo, después del parto o en el período de lactancia puede estar alterado el proceso de humidificación vaginal; sin embargo, cuando los niveles hormonales vuelven a la normalidad, el problema desaparece.

Pero es en la menopausia, al cesar la función ovárica y disminuir de forma marcada los niveles de estrógenos, cuando un porcentaje alto de mujeres manifiestan una pérdida de la humedad vaginal. Esta falta de humedad en la vagina provoca una alteración que favorece el riesgo de infecciones y dificulta las relaciones sexuales.

Normalmente esta molestia disminuye con la ayuda de los lubricantes locales, que en caso necesario pueden llevar estrógenos incorporados.

Pero hay otras causas que provocan sequedad vaginal, como la vaginitis, que es la inflamación de los tejidos vaginales. En el caso de las mujeres con diabetes en las que la lubricación vaginal puede estar disminuida, particularmente en aquellas con un control deficiente de la glucosa sanguínea, esta pérdida de lubricación puede asociarse a dos complicaciones: la neuropatía, que puede disminuir la respuesta al estímulo sexual, y el daño a los vasos sanguíneos, que limita el flujo sanguíneo en la pared vaginal disminuyendo la cantidad de flujo lubricante.

Otro factor a considerar es el estrés, que provoca un aumento en la liberación de cortisol en la sangre, que a su vez produce un desequilibrio en las demás hormonas. También el tabaco interfiere en las funciones estrogénicas y por tanto puede disminuir la lubricación vaginal. Un efecto similar puede producirse por acción del alcohol y de la marihuana.

Ciertos medicamentos hormonales, como las pastillas anticonceptivas o los fármacos utilizados para el tratamiento del cáncer de mama, de ovario o de útero, pueden producir sequedad vaginal. Los antidepresivos tricíclicos, algunos anti ulcerosos o ciertos antihipertensivos pueden tener como efecto secundario la disminución de la secreción vaginal. Otros medicamentos que también pueden ser causantes de este problema son los antihistamínicos, empleados en el tratamiento de las alergias y muy comunes en la formulación de los fármacos indicados para el resfriado.

Se recomienda en estas situaciones acompañar el juego previo con el uso de un lubricante de base acuosa.

No es recomendable usar vaselinas o aceites minerales que pueden provocar alteraciones de la mucosa vaginal o en caso del uso de preservativo, hacer los mismos más propensos a su rotura.

También pueden ser beneficiosos los productos en base a soja que contiene isoflavonas.

Desde los aspectos emocionales la lubricación y la dilatación vaginal constituyen dos manifestaciones genitales de la excitación femenina, la falta de información de los tiempos de preparación para el coito de parte de ambos miembros de la pareja colabora en gran medida a que no haya lubricación. Al considerar el varón que la respuesta sexual de la mujer tiene sus mismos tiempos hace que “vayamos al grano” rápidamente. Debemos recordar que la fase de excitación en la mujer requiere de un tiempo de “calentamiento” de entre 15 a 20 minutos, por lo tanto una solución es el juego previo, mientras más dure más preparada se encontrara ella y mas copiosa será su lubricación.
  
El exceso de limpieza también puede ser culpable de mala lubricación, es suficiente lavarse los genitales con agua y un jabón suave; cualquier otro producto es innecesario o incluso perjudicial, si no es por indicación del médico.



Ps. Sc. Noemi Escalada
Terapias Sexuales